"Para que no ardan"
Luis Fernando Crespo Zorita Las Rozas de Madrid
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170120 fotos el carmel
Frank Pebrett
Veinte años han pasado desde aquel enero en el que la tierra, como harta de tanto desprecio, decidió abrirse bajo nuestros pies en el Carmel. Y lo que se tragó no fueron solo calles y casas, se llevó vidas enteras, sueños, la dignidad de un barrio que ya venía herido de tantas batallas. ¿Qué queda ahora? Queda el eco de aquella grieta, resonando como una pregunta incómoda. ¿Cómo pudo pasar? ¿Por qué nadie lo evitó? ¿Y por qué, 20 años después, seguimos esperando respuestas?
Entretots
El socavón no fue un accidente. Fue el resultado de mirar hacia otro lado, de ignorar a quienes siempre hemos vivido en los márgenes de la ciudad. Aquí no hubo justicia. No hubo responsables. Solo silencio. Y ese silencio pesa más que los escombros que nos arrasaron.
Hoy, donde antes hubo una herida abierta, queremos que haya un lugar que lo diga todo: quizá plaza del socavón, quizá plaza de la vergüenza. Algo que llene ese vacío que nos han dejado durando dos décadas. Pero no servirá de nada construir si no aprendemos del pasado. Si no recordamos a quienes lo perdieron todo. Si no dejamos claro que el Carmel no es un barrio de segunda, que aquí también merecemos respeto, inversión y memoria.
Porque no se trata solo de reconstruir ladrillos, sino de reconstruir la confianza rota, de devolver al Carmel lo que es suyo: dignidad, justicia y, sobre todo, el derecho a ser escuchados.
Veinte años después seguimos aquí, con cicatrices, sí, pero con la cabeza bien alta. Porque el socavón no nos define. Lo que nos define es nuestra dignidad, nuestra capacidad de levantarnos una y otra vez, de exigir justicia, de recordar que merecemos mucho más que lo que nos han dado.
A quienes creen que el tiempo puede enterrar la memoria, les decimos: "No lo olvidaremos. Jamás. Este barrio tiene historia, tiene alma, y esa alma es más fuerte que cualquier socavón. El Carmel no solo resiste. El Carmel lucha. El Carmel vive. Y vivirá para siempre".
Participacions delslectors
Luis Fernando Crespo Zorita Las Rozas de Madrid
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el problema de la vivenda