En 2026 no se despide a la gente: se la deja de necesitar. La inteligencia artificial no entra con ruido, entra con eficiencia. Mientras trabajas, alguien -o algo- ya lo hace mejor, más rápido y sin descanso. Administrativos, traductores, diseñadores básicos, programadores junior… No caen de golpe, se diluyen.
Escriu un post per publicar a l'edició impresa i a la web
El problema no es perder el empleo, es no darse cuenta de cuándo ha ocurrido. La velocidad es tal que, cuando mires atrás, ya no habrá sitio al que volver. Solo queda una opción incómoda: dejar de competir con la máquina y empezar a pensar como algo que la máquina aún no es. Porque todo lo demás, sin drama aparente, desaparece.