"En el cas de la Noelia, hem fracassat com a societat?"
Ignasi Martínez Sant Cugat del Vallès
Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.
El rey, emérito Juan Carlos I, en el exterior del Congreso de los Diputados, el 6 de diciembre del 2018, día del 40º aniversario de la Constitución. / EFE / JUANJO MARTÍN
Lena Gonzalez Alvarez
Era sabido o intuido por todos la manifiesta corrupción mantenida durante años en gran parte de las instituciones: el 3% de CiU, la ambición desmedida del clan Pujol, la mafia del PP madrileño, la promiscuidad y buen vivir del rey emérito... Pero, ¿somos los ciudadanos los únicos que entendemos que solo nos queda confiar en la justicia? El rey emérito se va y puede hacerlo por no estar, de momento, imputado en causa alguna; tenemos el precedente de su ilustre yerno, que también se fue a Suiza y cuando fue reclamado por la justicia volvió, fue juzgado, condenado y ahora está cumpliendo condena. Este es el mensaje que nos deberían trasladar los poderes públicos, pero no siempre es así. No siempre interesa.
Entretots
Un ejemplo es el caso madrileño, con la señora Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, gran abanderada de la monarquía. Ella nos entretiene con su defensa a ultranza y sin fisuras, mientras sigue con su rocambolesca manera de gestionar la pandemia, con sus brillantes ideas y pensando que ya había tocado techo. ¡Pues no! Aante la clamorosa falta de rastreadores en Madrid, pide la colaboración voluntaria y gratuita de universitarios; pide a la ciudadania sudor y sangre para salir de esta pandemia y tapar así su pésima gestión.
Otro ejemplo lo encontramos en Catalunya. Resulta difícil creer esa soflama hablando de fugas y colaboraciones del gobierno estando aun calentito y coleando el exilio del señor Puigdemont y colaboradores, prófugos declarados y reclamados por la justicia española. Por no hablar de abrir el Parlament para debatir y decidir el papel y futuro de la monarquía. ¿Desde cuándo un parlamento autonómico puede tratar el destino y futuro de la forma de Estado reconocida en la Constitución? No olvidemos que durante los largos meses del 'procés' el Parlament estuvo cerrado e inoperativo durante meses, pues no se gobernó ni se debatió ningún tema.
Sorpendre la infinita calma de la ciudadania con este tipo de gobernantes. Resulta dificil no salir en tromba a la calle a exigir que se exilien todos juntos al mismo islote. Nadie los reclamaría.
Participacions delslectors
Mésdebats
el problema de la vivenda