Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.

"Menos frenar y más circular, la fórmula para descontaminar aún más"

El nuevo paso de peatones con franjas blancas, y algunos que no son peatones dispuestos a atravesarlo, el pasado martes.

El nuevo paso de peatones con franjas blancas, y algunos que no son peatones dispuestos a atravesarlo, el pasado martes. / Elisenda Pons

Le escribo para denunciar una situación que ha pasado de ser una molestia diaria a convertirse en un síntoma de ineficacia institucional: la gestión obsoleta de la red semafórica en nuestra ciudad. Como ciudadanos, se nos pide paciencia y compromiso con la sostenibilidad, pero nos encontramos atrapados en un sistema que parece diseñado para maximizar el tiempo de ralentí y, por ende, la contaminación.

Entretots

Publica una carta del lector

Escriu un post per publicar a l'edició impresa i a la web

Es incomprensible que, en el actual contexto de emergencia climática y con Barcelona posicionándose como un hub tecnológico, sigamos detenidos en semáforos en rojo mientras el paso de cebra permanece vacío y no hay ni rastro de peatones o tráfico transversal. Esta espera inútil no es un problema menor; es una fuente directa de emisiones de CO2 totalmente evitables.

Cada vez que un vehículo se detiene y vuelve a arrancar sin una necesidad real de tráfico, el consumo de combustible y la expulsión de partículas nocivas se disparan en comparación con una marcha fluida. Hay estudios que demuestran que una circulación optimizada mediante Inteligencia Artificial (IA) podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en zonas urbanas de forma drástica.

La tecnología para implementar semáforos inteligentes que se adapten en tiempo real al flujo detectado por sensores y cámaras, ya está disponible. No se trata de dar prioridad absoluta al coche, sino de aplicar la lógica: si no hay nadie cruzando, el tráfico debe fluir. Hago un llamamiento al alcalde de Barcelona para que acelere la transición hacia una movilidad inteligente de verdad.

No basta con poner carriles bici o restringir el paso a ciertos vehículos si los que quedan circulando son obligados a contaminar más de lo necesario por una gestión semafórica estática y arcaica. La paciencia de los conductores tiene un límite, pero la capacidad de nuestra atmósfera para absorber emisiones innecesarias ya lo ha superado. Exigimos una ciudad que utilice la tecnología para proteger la salud de sus vecinos.

Participacions delslectors

Mésdebats