Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.
"Espero que la Generalitat recuerde que la mitad de los catalanes no queremos irnos"
nadeu car 1200
Jordi Querol
Los arquitectos sabemos que nuestros clientes a veces no están de acuerdo con nosotros, no obstante, y pondré como ejemplo la construcción de una vivienda unifamiliar para un amigo, los problemas que surgen siempre tienen solución.
Entretots
La tienen por una razón muy sencilla, el objetivo de ambos (cliente-amigo y arquitecto) es idéntico: construir un chalet para que nuestro amigo y su familia sean felices.
Este propósito común es el que nos une y, por eso, después de muchas disputas, siempre aparece la solución. No obstante, en la mesa de diálogo entre los gobiernos de España y la Generalitat para intentar solventar el problema catalán, el tema es muy distinto.
En el ejemplo anterior, las dos partes tenían el mismo propósito: construir una casa, pero en la aludida mesa de diálogo hay dos objetivos absolutamente desiguales.
Por un lado, el Gobierno de España busca con ahínco un nuevo encaje de Catalunya en España, mientras que la Generalitat busca con el mismo tesón la vía legal para desencajarse de España, o sea, para irse.
Espero que en esta mesa de diálogo los catalanes nominados para ello reflexionen con el Gobierno, escuchen con atención sus ofertas y recuerden que más de la mitad de los catalanes no queremos irnos.
Participacions delslectors
"Leer ya no es aburrido"
Eva Gómez Varo L'Hospitalet de Llobregat
"Los nuevos bohemios"
Jordi Martín Mateo Barcelona
Mésdebats
- "Els comunicadors en ciència no hem d’espantar, però pinta malament"
- Mari Carme Òrrit Pires: Una bagenca a l’ull de l’huracà del drama dels desapareguts
- Ràbia i desconcert per la pallissa a un menor a Sant Joan de Vilatorrada: "Tant de bo no fos real, sinó intel·ligència artificial"
- Aparca sobre la vorera i acaba detingut per portar droga al cotxe
- Reforç de la línia La freqüència de la L1 del metro de Barcelona continua sent més baixa que la del 2022 malgrat el gran augment d’usuaris
