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"El ayuntamiento reclama descanso para unos vecinos a los que, previamente, ha echado"

Edificio del Born cubierto por la lona publicitaria del Ayuntamiento de Barcelona sobre el incivismo Poca Vergonya.

Edificio del Born cubierto por la lona publicitaria del Ayuntamiento de Barcelona sobre el incivismo Poca Vergonya. / Horacio Dobry

La campaña publicitaria del Ayuntamiento de Barcelona sobre el incivismo 'Poca Vergonya' muestra el no va más, el plus ultra de la burla, del cinismo y, en definitiva, de la violencia institucional. El cartel con el que el ayuntamiento 'adorna' este edificio, que alojaba vecinos que fueron desplazados para hacer un nuevo hotel, pide ahora respetar el descanso de los vecinos.

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¡Como si los hubiera! ¡Como si no nos estuvieran echando desde hace décadas! El ayuntamiento es responsable de las políticas neoliberales glotonas que están destrozando nuestras ciudades poniendo en valor la estética de mercado en lugar de una ética responsable que cuide mínimamente a los ciudadanos. Ese cartel, pagado con el erario público, con nuestro dinero, apunta al corazón de la decadencia de los barrios, del Born en particular, y de la ciudad en general.

Este cartel publicitario pone de manifiesto el cinismo burlón y el desprecio hacia “ese vecino” para el que pide respeto. Primero, sin ningún tipo de límite, reparten licencias para abrir todo tipo de locales de ocio; locales que expenden alcohol las 24 horas del día (incluido a menores) encubiertos de supermercados; cientos de locales de 'souvenirs', de carcasas de móviles y de productos pseudo marihuaneros para luego, el mismo ayuntamiento, y con todo el cinismo del mundo, colgar un cartel pidiendo respeto a los vecinos.

Hacen el 'shopping' pero quieren silencio. El colmo de la violencia. Por más 'esmorzar de forquilla' y menos 'brunch'. Por más panaderías y menos carcasas. Por un regreso de las tiendas de barrio. En definitiva, por un límite al lavado de dinero.

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