Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.

"Mezclar el placer de la cocina con el del cine es un disparate"

Una de las salas renovadas del Mooby Sarrià Club, con butacas premium.

Una de las salas renovadas del Mooby Sarrià Club, con butacas premium. / Mooby

He leído la noticia sobre las nuevas salas de cine que quieren ser más atractivas para el gran público: butacas cómodas y reclinables con respaldos, similares a las de los aviones, para comidas y bebidas; menús gastronómicos para tomar en la sala (pudiendo solicitarlos por el móvil durante el metraje del film), e incluso habla de salas de cines con camas casi matrimoniales.

Entretots

Publica una carta del lector

Escriu un post per publicar a l'edició impresa i a la web

Hay aspectos francamente risibles o directamente absurdos. Pienso que el cambio o modernización pasa por programar buenas películas en perfectas condiciones de exhibición (visuales y auditivas); dedicar días determinados a reposiciones importantes; homenajes a cintas memorables en su aniversario; preestrenos de prestigio o incluso charlas con directores, guionistas o actores.

Mezclar el placer de la cocina -y de otro tipo de placeres- con el disfrute auténtico del séptimo arte me parece un absoluto y total disparate.

Participacions delslectors

Mésdebats