Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.

El coronavirus se ha llevado al doctor Collado i Roura en las trincheras de su consulta

zentauroepp44653139 soc espacio200320164657

zentauroepp44653139 soc espacio200320164657 / Peter Komka

El pasado 18 de marzo falleció en Barcelona, por coronavirus, el doctor Francesc Collado i Roura. Hace 40 años estableció su consulta en la calle Tenor Massini de Barcelona y se entregó en cuerpo y alma a la medicina de familia, aunque también ejerció con acierto la medicina forense. Conocido en todo el barrio de Sants, su dedicación a los pacientes le llevó a morir como un valiente, en las trincheras de su consulta, donde se contagió y entregó su vida como un héroe al servicio de los ciudadanos.

Conocí al doctor en su consulta hace 38 años, donde siempre fui excelentemente tratado. Sus atenciones médicas, su previsión y sus acertados diagnósticos me salvaron la vida en varias ocasiones. No es que esté agradecido, es mucho más: le debo los años que estoy viviendo y que su sapiencia médica me regaló. Como muchos otros pacientes, le debemos infinita gratitud, calidad de vida y longevidad. Era un hombre de trato afable, de visitas largas, de preocupación profunda por el paciente y de gran humanidad. Su ética profesional derivaba rápidamente a consultas de especialistas y a pruebas rigurosas. No dejaba nada al azar. Todo lo anotaba escrupulosamente en el historial y tenía el gran acierto de contar con pruebas empíricas antes de realizar sus diagnósticos.

Hemos perdido un valioso doctor, una noble persona y yo, personalmente, un buen amigo, al que no he podido despedir por las actuales circunstancias de confinamiento. Hipócrates y todos sus profesores de la Universidad de Barcelona deberían sentirse muy orgullosos del alumno Francesc Collado i Roura, del médico con mayúscula y del héroe que murió ejerciendo la medicina.

Participacions delslectors

Mésdebats