"TVE me ofende"
Jorge Mira Vallet Sabadell
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El hemiciclo del Congreso de los Diputados. / EFE
Sergio de Fuente Garrido
España convive desde hace demasiado tiempo con un elefante en la habitación. No es una exageración retórica, sino la constatación de un Estado que ha adquirido un tamaño y una inercia tales que condicionan, de forma silenciosa pero constante, la vida política, económica y social del país. Su presencia determina decisiones, limita alternativas y reduce el margen de acción colectiva. Nombrarlo incomoda; afrontarlo resulta costoso. Pero seguir ignorándolo ya no es una opción responsable.
Entretots
El entramado público actual fue concebido para una realidad que ha dejado de existir: una sociedad joven, un mercado laboral estable, una base sólida de cotización y un crecimiento sostenido. La España de hoy es distinta: envejecida, con natalidad mínima, incorporación tardía y precaria al empleo y una estructura productiva incapaz de sostener compromisos crecientes sin tensión. Pese a ello, el aparato estatal no se repliega ni se adapta; se expande, se multiplica y se vuelve más rígido, absorbiendo recursos que la economía real genera con esfuerzo creciente.
Las consecuencias son profundas. El esfuerzo pierde atractivo, la iniciativa se desincentiva y la excelencia queda subordinada a la mera preservación del sistema. Emprender implica cargas tempranas, burocracia densa y una fiscalidad que grava antes de consolidar. Los servicios esenciales muestran fatiga estructural: sanidad tensionada, educación desconectada de la realidad productiva y una administración más orientada a preservarse que a servir.
Durante décadas, los distintos gobiernos han pospuesto reformas y preservado equilibrios aparentes. La oposición suele limitarse a señalar efectos sin articular un modelo integral. Sin embargo, el futuro exige algo más que ajustes marginales: reordenar el Estado, concentrar recursos en creación de valor, premiar productividad y mérito y garantizar sostenibilidad intergeneracional. Mientras no se tenga el coraje de mirar de frente al elefante del Estado, seguirá ocupando la habitación.
Participacions delslectors
Jorge Mira Vallet Sabadell
Andrés Hinarejos Montano Barcelona
Valentín Rodríguez Palos de la Frontera (Huelva)
David Madrazo Cornellà de Llobregat
Jesús Ribera Castelldefels
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