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"Un asistente virtual me ha solicitado autorización para crear un perfil de voz"

"Un asistente virtual me ha solicitado autorización para crear un perfil de voz"

COMUNIDAD DE MADRID

Victoriano Sánchez

La novela 'Yo, robot', de Isaac Asimov, resulta sorprendentemente vigente para analizar el momento actual de la inteligencia artificial. Aunque fue publicada hace más de 75 años y describe robots físicos más que sistemas digitales como los de hoy, muchas de sus preguntas centrales coinciden con los debates contemporáneos. En esta obra, los robots comienzan como máquinas diseñadas para tareas concretas en la industria, la exploración, el cálculo o la asistencia.

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Algo similar ocurre actualmente con la IA: empezó automatizando tareas específicas, como clasificar datos, recomendar contenido o traducir textos, pero cada vez participa en más ámbitos de la vida cotidiana. La diferencia es que los 'robots' de hoy en día no siempre tienen cuerpo: son algoritmos integrados en teléfonos, empresas, hospitales, bancos o administraciones... No se ven, pero influyen en nuestra vida cotidiana.

Y ahora contaré un caso que me ocurrió en una llamada a mi comercializadora de energía, en la que me atendió un asistente virtual. Después de facilitar mis datos para acceder, cuál fue mi sorpresa cuando me solicitó autorización para crear un perfil de voz, indicándome que, para la próxima vez, me reconocería y no sería necesario facilitar de nuevo los datos.

¿A qué punto hemos llegado? Mi voz se convierte en un dato procesable y susceptible de ser controlado por una gran corporación, como la sociedad anodina que se deja controlar por el 'Gran Hermano' de la novela distópica de George Orwell. Naturalmente, yo me negué.

En conclusión, hace años que llegamos a un mundo de robots visibles como los de Asimov. Pero, sobre todo, estamos ya en algo más sutil y silencioso: sistemas invisibles que reconocen, deciden y simplifican procesos cotidianos, y que los ciudadanos, en la vorágine de la cotidianidad, aceptan sin darle demasiada importancia al tipo de sociedad hacia la que nos conduce.

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