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"Adoquines que nos recuerdan a víctimas del nazismo"

"Adoquines que nos recuerdan a víctimas del nazismo"

ALBERT BERTRAN

Quizá Max Stammreich no fue nadie. O quizá no dejaron que llegara a ser alguien. Esta placa, situada en la acera de la calle del Doctor Bové número 34 -actualmente sin ningún edificio, pero sí situada junto a las recién estrenadas escaleras mecánicas del Passatge de la Mulassa, en el barrio de El Carmel-, nos recuerda, precisamente, la importancia que tiene aún hoy día el recuerdo de estas personas.

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Esta pequeña placa, casi imperceptible para quien no sabe dónde mirar, forma parte de las Stolpersteine, un proyecto impulsado por el artista alemán Gunter Demnig que también ha dejado su huella en Barcelona. Su objetivo es claro: devolver el nombre y la historia a las víctimas del nazismo que fueron arrancadas de sus hogares y condenadas al olvido.

En Barcelona hay 12 de estos «adoquines de la memoria», aunque son ya más de 70.000 los repartidos por una veintena de países. Los nombres que aquí se recuerdan son: Eliseu Villalba, Secundina Barceló, Josep Miret, Mariano Rizo, Carlos Grey, Amadeu López, Max Stammreich, Mariano Carilla, Mercedes Núñez, Francisco Soto, Joan de Diego y Llorenç Vitrià.

El que más llama la atención es, justamente, el de Max Stammreich, del cual no se sabe apenas nada. Solo sabemos que era de origen judío y las fechas de nacimiento, exilio, internamiento, deportación y asesinato que figuran en la placa. No sabemos si fue un niño perteneciente a una familia judía centroeuropea que buscó en Barcelona el cobijo que no podía darle su país natal, si fue un exiliado obligado a abandonar su casa o si fue, simplemente, uno de tantos nombres atrapados en la barbarie y la violencia desatada de una Europa que se desmoronaba.

Lo cierto es que, más allá de las hipótesis, la placa no pretende cerrar su historia, sino abrirla. Nos recuerda el dolor y el sufrimiento del siglo XX y la necesidad de mantenerlos presentes, ya que, como dijo el filósofo George Santayana, "aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo".

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