Cuando vi, el pasado 17 de junio, a este niño jugando tan ilusionado con un columpio precintado en Barcelona, me pareció la imágen más evocativa de esta injusta situación. No se explica como el jugar en el parque sea considerado una ilegalidad mientras en las terrazas y chiringuitos uno puede disfrutar de la vida social en grupos de hasta 20 personas.

La pandemia del covid, en 50 imágenes

EDICIÓN GRÁFICA: JULIO CARBÓ