Por los que alzan las persianas
España no se entiende sin sus más de tres millones de empresas. Son ellas, pymes y grandes, discretas, resilientes, obstinadas, las que sostienen el pulso cotidiano de nuestra economía. Las que levantan la persiana cada mañana en polígonos industriales, en nuestros pueblos o en calles comerciales; las que exportan talento desde una nave en el extrarradio o las que innovan hasta convertir una buena idea en empleo, progreso y cohesión social. El tejido productivo español tiene rostro, nombre propio y habla con acento local. Y quienes recorremos cada día nuestros territorios sabemos que detrás de cada persiana que se alza hay una historia de esfuerzo que merece ser contada.
En un momento de inusitadas transformaciones, el papel de la empresa adquiere una dimensión aún más relevante. La IA, la transición energética, la reconfiguración de las cadenas de suministro o los cambios en los hábitos de consumo están redefiniendo las reglas del juego. Y, sin embargo, son nuestras empresas, las que están absorbiendo buena parte de ese impacto y convirtiéndolo en oportunidad. Y así lo demuestras los datos. La creación de empresas en España mantiene una tendencia claramente al alza y ha alcanzado cifras récord en los últimos años. En 2024 se constituyeron alrededor de 120.000 nuevas sociedades mercantiles, un 9,6% más que en 2023. Y en 2025, según datos preliminares, se han superado las 128.000 nuevas empresas, con algunas fuentes que elevan la cifra hasta 135.000 las sociedades constituidas, lo que supone un crecimiento cercano al 8% respecto al año anterior. En términos mensuales, hablamos de una media de más de 11.200 nuevas sociedades cada mes en 2025*. Detrás de cada una de ellas hay una decisión valiente: invertir, arriesgar, crear empleo y confiar en el futuro. Es especialmente relevante el empuje femenino: hoy, 4 de cada 10 nuevas empresas en España son fundadas por mujeres, una cifra que sitúa a nuestro país por encima de la media europea en emprendimiento femenino y consolida un liderazgo más inclusivo y diverso.
Pero no hablamos solo de creación, sino de impacto estructural. Las empresas generan aproximadamente dos tercios del empleo del sector privado. Son, por tanto, la verdadera columna vertebral de nuestra economía. Cuando una empresa crece, no solo mejora su cuenta de resultados: dinamiza su entorno, activa proveedores locales, fija población, contribuye a la recaudación fiscal y fortalece el Estado del bienestar. No es casualidad que el Barómetro de Confianza Edelman sitúe a la empresa como la institución en la que más confían los ciudadanos, por encima incluso de los gobiernos. Este dato refleja que vivimos en un entorno de incertidumbre, polarización y saturación informativa, en el que la sociedad mira hacia la empresa como motor económico, y también como actor capaz de aportar estabilidad y liderazgo. Hoy se espera más de la empresa, se le exige compromiso con el entorno, inversión en las comunidades locales, generación de empleo de calidad, apuesta por la sostenibilidad, ética y transparencia. Se le pide que conecte con la realidad de las personas; que huya de esa polarización y contribuya a construir espacios de entendimiento. En definitiva, que sea parte activa en la construcción de una sociedad más cohesionada y próspera. Y nuestras empresas llevan décadas haciéndolo. Con cercanía al territorio, conocimiento profundo de sus clientes y una extraordinaria capacidad de adaptación. Estoy convencido de que España avanza gracias a este sólido tejido productivo que habita en cada uno de nuestros territorios.
Pero ningún proyecto empresarial prospera en solitario. Detrás de cada empresa hay un ecosistema que la acompaña: entidades financieras que creen en el emprendimiento y lo financian con visión a largo plazo; organizaciones empresariales que tejen alianzas; y medios de comunicación que damos visibilidad a quienes construyen país desde la economía real. Y es en este contexto es donde los Premios Empresa del Año Banco Sabadell, impulsados por Prensa Ibérica, cobran un significado especial. Y no son solo un reconocimiento. Son una respuesta a esa necesidad social de referentes. Una forma de visibilizar a las empresas más implicadas en el desarrollo económico y social de nuestros territorios.
Tras el éxito de las convocatorias anteriores, esta nueva edición de 2026 arranca con la vocación de reforzar ese mensaje. Desde Prensa Ibérica ofrecemos una radiografía aún más precisa del dinamismo empresarial de cada territorio y queremos subrayar el papel estratégico de las pymes, grandes empresas y empresarios como motor de crecimiento y garantes del Estado del bienestar. El sólido compromiso de Banco Sabadell con el desarrollo empresarial se alía con la fuerte implantación territorial de Prensa Ibérica. Juntos aunamos experiencia financiera y capacidad para situar el foco donde debe estar: en el talento que emprende, en la empresa que innova, en el liderazgo que transforma. Porque cuando los empresarios, sí, esos que alzan cada día las persianas, se fortalecen, se fortalece nuestro país.
*Fuentes: Cepyme, Dirce y Registradores de España