Contingut d'usuari Aquest contingut ha estat redactat per un usuari d'El Periódico i revisat, abans de publicar-se, per la redacció d'El Periódico.

"Hemos convertido la vivienda en un privilegio hereditario"

Acampada por la vivienda en la plaza de Catalunya de Barcelona

Acampada por la vivienda en la plaza de Catalunya de Barcelona / JORDI OTIX

En España, la infancia dura hasta que mueren tus padres o heredas su vivienda, lo que ocurra primero. Los jóvenes abandonan el hogar familiar alrededor de los 30 años, casi cuatro años después que la media europea. No parece falta de iniciativa: alquilar solos puede exigirles prácticamente todo el sueldo. Después podrían alimentarse de libertad, que tiene pocas calorías y no necesita frigorífico.

Entretots

Publica una carta del lector

Escriu un post per publicar a l'edició impresa i a la web

A corto plazo, esta emancipación forzosamente aplazada limita la autonomía, la intimidad y el bienestar. Adultos con empleo continúan durmiendo en la habitación donde hicieron la ESO, bajo la vigilancia de un póster adolescente. No es vivir con los padres lo que necesariamente perjudica, sino no poder elegir. A largo plazo, se retrasan la convivencia, la maternidad y la paternidad. Disminuyen los nacimientos y aumenta la desigualdad: quien tiene padres con dinero recibe una entrada; quien no, un táper. También se aplazan el ahorro y la construcción de un patrimonio propio.

Hemos convertido la vivienda en un privilegio hereditario y luego preguntamos por qué los jóvenes no se emancipan ni tienen hijos. Tal vez esperan algo tan extravagante como un sueldo que pague una casa. No están retrasando su futuro: se lo estamos reteniendo. Y todavía pretendemos cobrarles el alquiler por la espera.

Participacions delslectors

Mésdebats