27 febr 2020

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"¿Qué está ocurriendo con nuestra civilización, la culta, la de la libertad y del progreso?"

José Ramón Talero

Granada

"¿Qué está ocurriendo con nuestra civilización, la culta, la de la libertad y del progreso?"

OPEN ARMS

Umbroso lodazal de miseria e iracundo recelo social se observa día tras día en este nuestro mundo. No se pretende que nadie acepte formas de pensar, de actuar obligados; de igual manera hay que rechazar cualquier imposición o atadura. Siempre debemos de ser en lo posible libres y fieles a nuestras ideas, convicciones, sin olvidar el respeto a los demás.

Qué gran acierto sería que en nuestra sociedad occidental se siguiera acogiendo el respeto a todas las maneras de pensar y se mantuviera siempre esa esencia fiel de identidad y ejemplo de democracia a todos los pueblos del planeta. ¿Qué está ocurriendo con nuestra civilización, la culta, la de la libertad y del progreso? ¿Por qué aparecen, cada vez más, esos políticos que se engrandecen por su continuo proceder de obstrucción, siempre intransigentes con todas las ideas y opiniones contrarias a las suyas? Porque adolecen de seguridad en sí mismos y aspiran a ese poder omnímodo

Impelidos hacia la perfección, no se puede permitir en el siglo XXI, de ninguna de las maneras, guerras provocadas en todas las latitudes de nuestro planeta por intereses económicos, religiosos, políticos o estratégicos... Todo ello propicia terrorismo y países sumidos en la máxima pobreza, mientras sus dirigentes se enriquecen e impasibles ignoran el sufrimiento y las hambrunas de sus gentes. 

Nuestra sociedad, ante tanto horror, amargura y desesperanza, permite o finge hipócritamente la tragedia de miles de personas que huyen de sus países, muriendo cientos de ellas a diario en mares, fronteras, esclavitud, campos de refugiados, etcétera… Todo programado siempre por algunos países y personajes miserables, alentados por algunas absurdas e interesadas industrias, a las cuales solo le interesa el poder y el dinero.

Nuestras conciencias se atenúan haciendo viajes de compasión en oenegés, entregando algunas monedas a estas instituciones, pero esto no resuelve nada. Las mafias campan a sus anchas, las ventas de armas hacen su agosto y los organismos internacionales y países integrantes de la ONU se pasan la pelota y no toman decisiones conjuntas. ¿Nos hemos olvidado de las Guerras Mundiales y los millones de muertos que dejaron? ¿Para qué se constituyó la ONU? Para que hubiera paz, progreso y justicia en cada rincón del planeta.

La fuerza interior del ser humano provoca la irritación e impotencia ante la sinrazón, y nos vuelve más fogosos e imaginativos. Se debe iniciar un orbe enteramente nuevo, un concierto totalmente diferente en todos los ambientes de la sociedad.

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